Artículo: Entrevista a Julie Sondra Decker

De AsexualpediA
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27 de septiembre de 2014 - Fuente donde aparece la traducción: Emol

Mujer asexual cuenta cómo fue crecer en un mundo hipersexualizado

La apodaron “señorita sin hormonas” y hasta hoy enfrenta a su entorno que no puede aceptar que su falta de interés sexual no sea una enfermedad, si no que su orientación.

Ya a sus 15 años, Julie Sondra Decker (de Florida, EE.UU.) se definía como alguien “no sexual” para intentar explicarle a sus pololos por qué no le llamaba la atención tener relaciones con ellos y, sobre todo, a sus amigas, por qué parecía ser la única del grupo que no tenía mayores curiosidades con respecto a descubrir la vida sexual.

“Simplemente, tenía una completa falta de interés en el sexo y todo lo relacionado a él. Nunca me había sentido atraída sexualmente a otra persona, ni a mi pololo, ni al más guapo del colegio, ni al galán de las películas. No me interesaba, punto”, escribe hoy Julie, a sus 36 años y ya definida como asexual, en su libro “The Invisible Orientation: An Introduction to Asexuality” (la orientación invisible: una introducción a la asexualidad).

Allí, la autora relata lo que fue crecer bajo apodos como “señorita sin hormonas”, y las contantes opiniones de su entorno sobre ir al doctor para ver si no le pasaba algo grave, que admitiera que en realidad era homosexual o que pensara en un futuro sola y rodeada de gatos, si finalmente no mostraba un real interés –que incluyera lo sexual- por alguien.

Asimismo, explica lo que se cree, engloba al 1% de la población, y que no es otra cosa que una falta de atracción sexual hacia nadie. Es decir, y tal como la misma Julie lo ejemplificaría, una persona demasiado sensual para la mayoría, le es atractiva a ella sexualmente, “tanto como lo haría una tortuga”.

“(En mi juventud) todo el mundo que conocía encontraba el sexo fascinante y tenía sus relaciones complicadas al respecto, pero para mí no era tema. Podría decir si alguien es físicamente atractivo de forma general, pero eso no me genera ninguna reacción o deseo por estar cerca de él, poseer o de alguna forma o tocarlo”, explicó la autora al sitio Salon.com.

Allí, también comentó estar feliz con su vida, salvo que ha debido enfrentar constantemente a su entorno, que intenta “sanarla” del mal que, ellos creen, la aqueja; además de vivir un poco aislada de un mundo que ella considera hipersexualizado.

Al ser consultada sobre algo que la gente con una vida activa sexual podría aprender de los asexuales, en cuanto a relaciones, la autora comentó que un no asexual que intente llevar una relación con un asexual, podría perfectamente aprender que el compromiso en pareja no se basa solo en la vida sexual, algo que, tal como piensa Julie, parece ser el centro de vida de muchas personas.

“Algunas parejas ‘mezcladas’ (asexual con no asexual) han adoptado un estilo de relación no monógama, enfocándose más en otras actividades íntimas, que hacen de una relación romántica, la unión bella y exclusiva que es”, agregó.