Abecedario (a)sexual

De AsexualpediA
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En el ámbito de la sexualidad humana se aplican variedad de términos, algunos de los cuales se confunden entre sí. Por otro lado también ocurre que una misma palabra se puede usar para expresar diferentes conceptos. Ante esta situación se elabora la siguiente explicación que propone un marco para emplear terminología evitando ambigüedades y confusiones.


Esta propuesta no es normativa ni tajante y puede tener detalles sujetos a interpretación personal. Esta propuesta es orientativa. Por otro lado, este es un texto sintético y muchas de las definiciones que se dan son concisas. Para definiciones y explicaciones más desarrolladas consúltese cada entrada concreta.



Abecedario de la sexualidad

      	A  Atracción
      	B  LiBido
      	C  Comportamiento
      	D  Deseo
        B  Excitación
      	F  Fantasía


  • Atracción: está relacionada con la preferencia, el gusto por algo. Ante una elección se prefiere (se siente atracción) por alguna opción. En el caso de la atracción sexual es la preferencia que lleva a desear intimidad física sexual con otra persona.


La atracción puede ser primaria o secundaria:


-Atracción primaria: la preferencia surge al instante sin otras motivaciones que el objeto de atracción en sí. Ej. En el caso sexual es la sensación de querer intimar sexualmente con otra persona sin otras razones que la preferencia sexual.

-Atracción secundaria: la preferencia surge de forma más tardía a partir de otra motivación o condición. Ej. La atracción sexual aparece después de una vinculación emocional profunda e intensa y que es lo que ocurre en la demisexualidad.


  • Libido: impulso o pulsión sexual. Deseo de sentir placer sexual. No confundir con deseo sexual.
  • Comportamiento: es la acción. Lo que se hace. Comportamiento sexual es la masturbación o el coito, por ejemplo.
  • Deseo: relacionado con querer hacer algo. El deseo sexual se basa querer tener sexo con otra persona.


El deseo puede ser primario o secundario:

-Deseo primario: querer hacer algo por razones directamente conectadas al origen del deseo. El deseo sexual primario es querer mantener relaciones por placer personal físico, emocional o ambos.

-Deseo secundario: querer hacer algo por razones indirectas. El deseo sexual secundario se puede motivar en tener hijos, la felicidad de la otra persona, entre otros. El placer no es el motivo principal.

Deseo primario y secundario pueden darse simultáneamente.


  • Excitación: respuesta fisiológica del cuerpo ante una situación. La excitación sexual es la respuesta fisiológica sexual del cuerpo. No implica necesariamente atracción o deseo sexual.
  • Fantasía: pensamientos, imaginación, ideas, ensoñaciones, sueños. Las fantasías sexuales tienen un contenido de intimidad física sexual o de reacciones sexuales.




Estos términos aunque a menudo relacionados entre sí, son independientes unos de otros. Es habitual que aparezcan de forma conjunta algunos de ellos, de forma instantánea o en secuencia. Pero el que se suelan dar de forma agrupada no implica que dejen de ser fenómenos indepedientes entre sí, dando lugar a todas las combinaciones posibles donde unos estén presentes y otros no.


Conviene especialmente diferenciar comportamiento y atracción. Una cosa es lo que se hace y otra la preferencia que se tiene. Lo lógico es pensar que se hace algo desde una preferencia, una atracción, pero no tiene porque ser así necesariamente. Comportamiento no implica de forma obligatoria atracción.


También no hay que confundir deseo sexual y libido. Libido es el impulso sexual, la apetencia por sentir placer sexual, a secas, no está dirigida hacia otra persona. El deseo sexual sí, es querer sexo con otra persona. Y atracción sexual es querer tener sexo con una persona concreta por la cual se siente la atracción. Así que se puede sentir la necesidad de satisfacer el placer sexual, pero no necesariamente, con otra persona. De ahí que la libido se pueda manejar con comportamientos autosexuales (masturbación).


Sin embargo ocurre que deseo sexual tiene otras acepciones a partir de las cuales surgen confusiones:


1. Energía psíquica que busca el placer de cualquier tipo. Puede estar sublimado y dirigido a actividades apasionantes de naturaleza no sexual.

2. Libido o impulso sexual. Aquí la confusión. En algunos contextos libido y deseo sexual se emplean como sinónimos. Se recomienda usar con exactitud los términos o dejar aclarado qué se quiere expresar con ellos.

3. Querer tener sexo con otra persona.


Hasta el momento se ha estado teniendo en cuenta la atracción sexual. Sin embargo, se pueden distinguir otras atracciones a las que aplicar la distinción de comportamiento y deseo. En general atracción, comportamiento y deseo son una tríada de términos que se pueden aplicar a diferentes situaciones consiguiendo mayor precisión y matices cuando se diferencian los tres elementos.


Atracciones principales

  • Atracción sexual: sensación que causa desear contacto sexual con otra persona concreta. Se puede manifestar en excitación sexual (respuesta fisiológica) o práctica sexual con otra persona (comportamiento).
  • Atracción romántica: sensación que lleva a desear una relación romántica con otra persona específica. Se puede manifestar en sensaciones como mariposas en el estómago, nervios (respuesta fisiológica) o deseos de compartir la vida junto a esa otra persona de manera próxima, cercana y comprometida.
  • Atracción arrobativa: está relacionado con la sensación de vinculación emocional intensa con otra persona y que se distingue de la atracción romántica y de amistad. La atracción arrobativa puede tener variantes más próximas al sentimiento de amistad, de familiaridad o de admiración.
  • Atracción social: sensación de querer interactuar con otra persona, saber más de ella, conocerla mejor, hablar con ella.


Hay otros muchos tipos de atracción (estética, sensual, intelectual…). Sin embargo, para esta explicación nos quedaremos con las cuatro expuestas. Como ocurría con los términos de atracción, deseo, comportamiento y demás, el que las mencionadas atracciones suelan estar relacionadas y a menudo se presenten en conjunto, no quita que sigan siendo elementos independientes entre sí.


Con lo que se pueden dar combinatorias donde unas estén presentes y otras no. Tal vez lo frecuente es que aparezcan varias en conjunto de forma simultánea o en secuencia, pero eso no implica que necesariamente tenga que ser así siempre.


Por otro lado se está hablando de presencia/ausencia en binario, pero desde luego sería más propio tratarlo en un continuo de intensidad. Atracciones presentes en mayor o menor intensidad.


Expuesto todo lo anterior se puede proponer la siguiente tabla:


Atracción Deseo Comportamiento
Romántico
Sexual
Arrobativo
Social


A partir de esta tabla uno puede emplearla para identificar sus características de forma general considerando el global de sus relaciones o bien aplicarla a una relación en concreto. Consistiría en marcar qué casillas se consideran que están presentes valorando al mismo tiempo el grado de intensidad.


También sería posible añadir algún adjetivo que se considere distintivo y que juegue un papel importante como identidad de género/sexo. En comportamiento se puede considerar en conjunto o bien desarrolarlo de forma concisa con acciones específicas.


Asimismo se puede emplear como tabla en conjunto o bien de forma parcial considerando las atracciones romántico, sexual, arrobativa y social de forma individual. Como se ve es una tabla que puede emplearse con diferentes finalidades y enfoques. Asimismo se puede ampliar a otro tipo de atracciones como la estética o la sensual si se quiere. O añadir la columna de respuestas fisiológicas (excitación sexual, mariposas en el estómago…) si se quiere incluir más información.

La intención es que sirva como una herramienta que facilite y estimule la introspección personal.


Distinciones de primario y secundario en atracción y deseo

  • Sexual
Primario Secundario
Atracción Ver una persona y sentir un deseo de intimidad sexual. Una vez establecido un vínculo emocional sentir el deseo de intimidad sexual.
Deseo Deseo de intimidad sexual por el propio placer físico y/o emocional. Deseo de intimidad sexual por motivos diferentes al propio placer: tener hijos, satisfacer a la otra persona, dinero, curiosidad, presión social…

Ejemplo: un asexual que no siente atracción sexual ni primaria ni secundaria puede llegar a desear tener relaciones sexuales por curiosidad de saber qué es.


  • Romántico
Primario Secundario
Atracción Ver una persona y sentir un deseo de relación romántica. Ej. Enamoramiento a primera vista. Una vez establecido un vínculo emocional, sentir el deseo de relación romántica.
Deseo Deseo de relación romántica por el puro bienestar emocional que conlleva la relación. Deseo de relación romántica por motivos diferentes al bienestar emocional: estabilidad económica, agradar a la otra persona, ventajas legales, criar hijos…


Ejemplo: una persona puede llegar a enamorarse después de un tiempo de relación (atracción secundaria) y además del bienestar emocional pensar en poder desarrollar una vida económicamente estable con la otra persona (deseo primario y secundario).


  • Arrobativo
Primario Secundario
Atracción Sentir un deseo de vinculación emocional intensa de forma instantánea tras ver, oír o saber de otra persona. Tras conocer y saber más de la otra persona sentir un deseo de vinculación emocional intenso.
Deseo Deseo de relación peculiar afectiva por el puro bienestar emocional que conlleva la relación. Deseo de relación peculiar afectiva por motivos diferentes al bienestar emocional: agradar a la otra persona, intereses profesionales…


Ejemplo: un profesor puede estar interesado en conectar emocionalmente con los alumnos para que se motiven por la asignatura porque así aprueban más y luego tiene un hipotético incentivo salarial. En caso rocambolesco, puede llegar a desear una vinculación emocional por dinero y no haber ninguna clase de atracción por los alumnos.


  • Social
Primario Secundario
Atracción Ver, oír, saber de una persona y sentir un deseo de conocerla más o de interactuar con ella de forma instantánea. Pasado un tiempo y conociendo algo más de la otra persona, sentir el deseo de interactuar con ella.
Deseo Deseo de interacción social por el puro bienestar emocional. Deseo de interacción por motivos diferentes al bienestar emocional: interés profesional, beneficio circunstancial ajeno al emocional…


Ejemplo: el la cola del supermercado el cliente quiere interaccionar con la cajera para que le cobre. No implica necesariamente ningún tipo de atracción social ni deseo de bienestar emocional. Sin embargo puede resultar que la cajera sea maja y le guste que le cobre porque le da un poco de conversación. Ahí ya habría atracción social.




Se ha mencionado que las diferentes atracciones entre sí son independientes aunque de alguna manera con frecuencia estén relacionadas y se manifiesten de forma conjunta. Asimismo se puede dar una transición de unas otras. Una hipotética secuencia, que ni mucho menos sería la única, podría empezar en una atracción social primaria que después se transforma en arrobativa secundaria que luego da lugar a una atracción romántica secundaria y que puede después dar lugar a una atracción sexual secundaria.


Sería una especie de escalera donde la vinculación con una persona es dinámica y va evolucionando. En otro caso se puede empezar por una atracción sexual primaria a la que luego se le añade una atracción arrobativa secundaria que posteriormente deriva en atracción romántica secundaria. Asimismo al ver las atracciones y deseos en continuo a veces se pueden dar casos de frontera. Una atracción arrobativa muy intensa puede estar rayana en la romántica. Una atracción social muy fuerte puede en ocasiones considerarse de atracción arrobativa. Y viceversa, una atracción arrobativa débil considerarse social intensa.


Aquí ya hay un juego de subjetividades y experiencia personal. Esta propuesta no es estricta ni taxativa y está abierta a la interpretación sobre todo en casos dudosos o de frontera. Por otro lado la consideración de un tipo de deseo o atracción va mucho según las circunstancias, el enfoque o la forma de ver las cosas. Las relaciones personales no son en absoluto objetivas y la forma de sentir de cada persona es única. Y al final quien puede decidir cómo considera sus relaciones es uno mismo. Desde fuera tan sólo se puede apreciar el comportamiento y lo más si la otra persona expresa lo que siente o no siente.


Hay que tener en cuenta que el comportamiento no es necesariamente sinónimo de atracción y/o deseo. Que comportamientos iguales pueden tener fundamentos muy distintos. Que los motivos que llevan a desear algo son muy diversos, desde el propio bienestar a intereses económicos o profesionales. También que normatividades y presiones sociales pueden estar sesgando enfoques y visiones y sin querer llevan a ver patrones típicos que tal vez no se están dando exactamente.


Muchas veces es un juego de detalles y matices y el grado de precisión con el que se analizan las situaciones. A grandes rasgos, una relación puede parecer más típica pero si uno repara en los detalles tal vez encuentra sutilidades, grados y otras apreciaciones que hasta el momento habían pasado desapercibidas. Y al revés. Tampoco hay que obsesionarse con tener todo precisado y exactamente clasificado. Hay mucha subjetividad y visión personal de por medio que no se puede reducir a una expresión concreta. Las palabras, adjetivos nunca llegan a abarcar la totalidad de algo, pero pueden ser útiles en los procesos de identificación. Útiles porque permiten expresarse, contrastar con otras vivencias y de ahí encontrar parecidos y diferencias.


Como se ha dicho al principio, esta propuesta tiene una intencionalidad orientativa, no normativa. Si a alguien le resulta clarificadora y le ayuda a arrojar luz en sus dudas y confusiones, enhorabuena. Y si alguien tiene las ideas claras sin necesidad de tanta tabla, término y palabrería, enhorabuena también.


Al final lo importante es estar a bien con uno mismo y con los demás. Con palabras, etiquetas, tablas, clasificaciones, símbolos y demás o sin nada de ello. Cada uno tiene su propia forma de situarse y verse en el mundo, cada uno tiene su estilo de aprender y entender. Y todo ello es respetable.


Redacción: Baikal-B